sábado, 25 de junio de 2011

Cuidado con los cargos por el mini bar

TSI-NA-PAH No sabia quienes eran los de la Editorial Ojeda, así que he ido al Google y ahora entiendo el porque esta editorial esta detrás de todo esto. Hay veces que a una le cuesta asumir lo de la libertad de prensa y el derecho a "reunión", pero como me siento y soy demócrata, solo espero que cada vez haya menos personas pertenecientes a estos grupos. an absolute gem.
Suele haber WiFi, eso si, si no es Hesperia casi siempre de pago. En todo caso yo, como casi segur Edans, tengo tarjeta G. Para los que viajamos mucho (y somos los principales clientes por volumen de los hoteles) ya no tiene mucho sentido el WiFi o el Internet ofrecido como el hotel. Vamos que tiene el mismo sentido que el teléfono (todos usamos el móvil en el hotel ¿no?) Canarias Un paraíso en Malaga.
Hotel Majestic. Albert Santamaria LVE Una estrategia habitual de supervivencia económica hotelera de los huéspedes honrados pero no millonarios es vaciar el minibar para rellenarlo con sus propios artículos, desde sus refrescos a esa tortilla de patata y fiambre que se llevó para el viaje y que aún no se ha terminado. Por no hablar del alivio que da en verano el after sun fresquito recién sacado de la nevera. Ojo aquí al vaciarlo. Algunos hoteles incorporan sensores electrónicos por presión, de modo que al retirar una botella automáticamente se entiende que es para su consumo y su importe se carga a la cuenta final del cliente. Suelen ser esos hoteles en los que al hacer el check-in solicitan un número de tarjeta de crédito por si hay gastos. Si uno no anda con cuidado, se puede encontrar con un cargo astronómico por un minibar que, encima, nunca ha consumido.

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